DOM-21-B

lunes, 17 de agosto de 2015
23 AGOSTO 2015
DOMINGO 21-B

Jn 6,60-69. ¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna.

3 comentarios:

Paco Echevarría at: 17 agosto, 2015 08:32 dijo...

O CONMIGO O CONTRA MÍ (Jn 6,60-69)

Las exigencias propuestas por Jesús anteriormente -la entrega, el amor, como única vía para alcanzar la vida- suponía renunciar a la ilusión que en muchos se había despertado con ocasión del milagro del pan -que él era el Mesías Rey-. Jesús desmontó esa idea y ahora la niega definitivamente diciendo que el camino de la vida pasa por la muerte y la renuncia -"Si el grano de trigo no muere queda infecundo"- y no por el éxito. A la desilusión de antes se unen las excesivas exigencias de ahora. Muchos no están dispuestos a pasar por ahí y le abandonan. Los Doce son testigos de la desafección de la gente y es posible que algunos empezaran a dudar. Jesús les obliga a definirse y Pedro, en nombre de todos ellos, confiesa que lo consideran el Ungido, el Mesías, y que aceptan sus exigencias como único camino de salvación. Fue éste un momento importante en la vida de Jesús. Significó la pérdida del apoyo popular. Desde entonces, en su viaje a Jerusalén -en su camino hacia la cruz-, se dedicó de modo preferente y casi exclusivo a ampliar sus enseñanzas a los Doce, porque ellos sí estaban dispuestos a seguirle. Pero había uno -así lo advierte Jesús en los versículos siguientes- que le iba a traicionar. Judas le entregaría más tarde. No tuvo el valor de abandonarlo y luego le hizo el peor de los daños: traicionar la confianza, vender al amigo.

Al final del discurso del pan de vida aparecen tres posturas ante Jesús: la de aquellos que creen en sus propias ilusiones y esperan que él cumpla sus expectativas, pero no quieren oír exigencias ni renuncias; la de quienes aceptan con todas las consecuencias el misterio de su persona y de su enseñanza; y la de quienes lo aceptan externamente, pero no le hacen sitio en su corazón. Éstos últimos, a la larga, son sus peores enemigos. A los primeros Jesús les dice que no busquen la carne -el mundo perecedero-, sino el espíritu -la vida eterna-, cosa que sólo se comprende desde la fe en Dios; a los segundos, les advierte que esa fe es un don, una suerte, un signo de predilección -"He sido yo quien os ha elegido"-; a los últimos les puntualiza que son ellos -y no él- los que se han situado en la posición del enemigo. Por eso cuando le bese en Getsemaní dirá a Judas: "¡Amigo! ¿Con un beso me entregas?".

Jesucristo es una piedra de escándalo -un motivo de discusión- porque necesaria¬mente hay que tomar postura ante él: o se prescinde de él o se le acepta o se le ataca. La decisión depende de la visión que uno tenga de la realidad: quienes sólo miran lo material -la carne- no pueden entender su mensaje de vida eterna; para quienes aceptan también un mundo sobrenatural -el espíritu- su mensaje y su persona representa la realización de los deseos humanos más profundos; quienes pretenden utilizarlo al servicio de sus propios intereses sólo encontrarán desengaño.

FRANCISCO ECHEVARRIA


juan antonio at: 19 agosto, 2015 21:14 dijo...


Jesús ha expuesto todo lo referente a su entrega como Pan de Vida, Pan de Vida que da la vida eterna, Pan de Vida que es su carne y su sangre, Pan de Vida que tenemos que comer para que tengamos vida en Él, ha terminado su teología eucarística, y espera nuestra reacción, nuestra contestación a esa muestra de la total entrega que vendrá en la noche final.
Jesús espera la respuesta y la respuesta es decepcionante “esto que dices es inadmisible, ¿Quién puede admitirlo?”
La verdad sea dicha, oír el discurso de un tirón, en aquel tiemp, puede hacer comprensible la reacción de los “discípulos”, y considerando que éstos era un grupo mayor que los “doce”, pues a Jesús le seguían mucha gente habitualmente, no solo los Apóstoles, y estos no tan incondicionales se vieron confundidos y no dieron el paso que Jesús exigía, no lo aceptaron, no vivieron el misterio que ahora, aun siendo misterio, aceptamos y vivimos en la mesa de la Eucaristía.
Después de la marcha de muchos, parece que Jesús se queda con los doce, se dirige a éstos y les preguntas que si también se quieren ir y aquí entra la acción del Espíritu, pues la carne no sirve para nada, y es por Pedro, quien manifiesta, qué a donde van a ir si “Tú tienes Palabra de vida eterna, eres el Santo de Dios”.
Aquí viene nuestro acto de fe, esa fe que un día recibimos de pequeño, y en la que fuimos formados hasta nuestra edad adulta y en la que tenemos que optar o abandonar porque esto es inadmisible o, al igual que Pedro, seguir con Jesús, Pan de Vida, que nos da Vida, para que seamos testigos suyos, dándonos como Él, en medio de nuestro entorno.
Hoy la indiferencia y el rechazo de lo religioso es lo que priva en esta más que nunca secularizada sociedad, que tenemos que admitir, pues tenemos que respetar a todos, pero tenemos que exigir que también espeten a los que siguen a Jesús después del encuentro personal de cada cual: son tiempos difíciles, como fue para los doce aquel día y fueron difíciles en los primeros días del cristianismo y lo siguen siendo ahora, más que nunca, pero nunca nos faltará la presencia activa de Jesús, en su Pan, en su Palabra y en los hermanos.
Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca, decimos con el salmista.
María, Madre de Dios y de todos los hombres, ayúdanos a decir AMEN

{ ALBERTO ROA TUDANCA } at: 22 agosto, 2015 09:48 dijo...

A VECES ES DIFICIL DE ENTENDER LOS CAMINOS DEL SEÑOR. YO ME PREGUNTO ¿ QUE HUBIERA PASADO SIN LA TRAICION DE JUDAS ? ¿ SE HUBIERAN CUMPLIDO LOS DESIGNIOS DEL DIOS PADRE?
ALGUIEN TENIA QUE CUMPLIR ESE PAPEL. ¿ SERA PARTE DE LA ESTRATEGIA DE JESUS ?. DESDE MI POBREZA EN EL ENTENDIMIENTO DE JESUS DE NAZARET ( CUANTO MAS INTENTO CONOCER MAS LAGUNAS Y MAS ME QUEDA POR APRENDER ) NO SABRIA LA RESPUESTA.
ALBERTO ROA
P.D. : PERDONAR LAS MAYUSCULAS Y FALTA DE ACENTOS ( ES UN PROBLEMA DE CONFIGURACION DE MI ORDENADOR )